top of page

¿El éxito? menos perfección y mas autenticidad.

  • Sara Pastor
  • 13 dic 2025
  • 3 Min. de lectura

 

“El nuevo éxito, menos perfección, más autenticidad”

Época de reflexiones y de “buenos” propósitos. Por eso te quiero compartir unos pensamientos por si te ayuda a centrar en lo que realmente quieras para ti.

Durante años, nos vendieron la idea de que ser una mujer exitosa era tenerlo todo. El trabajo soñado, la casa impecable, los hijos perfectos, el cuerpo de revista y, por supuesto, una sonrisa tipo comercial de pasta de dientes.

Pero nadie dijo que para lograrlo había que dormir tres horas, vivir con estrés y desayunar café con ansiedad. Pues bien, queridas, ¡se acabó el cuento!

Estamos viviendo una nueva era en la que las mujeres estamos renaciendo y, lo mejor de todo, reescribiendo las reglas del juego.

Escuchar la propia voz (y bajar el volumen del resto del mundo) es el primer paso de este renacer, que a veces suena más difícil que encontrar pareja estable.

Dejar de hacer lo que se supone y empezar a hacer lo que te hace bien.

Hoy el éxito no siempre lleva tacones ni traje formal. A veces lleva pijama mientras teletrabajas feliz, o decidides no hacer nada porque tu cerebro también merece vacaciones.

Porque ¡sorpresa! descansar también es productivo. Elegirse sin culpa (y sin necesidad de dar explicaciones)

Decir “no” es un superpoder. “no quiero”, “no puedo”, “no me da la gana”( se sentiría maravillosos poderlo decir así de claro a algunas personas) ...

Frases cortas, poderosas y, curiosamente, más efectivas que cualquier sesión de coaching. Aprender a poner límites no te hace egoísta, te hace sabia.

Porque si tú no te eliges, ¿quién lo va a hacer?

Y sí, a veces cuesta, pero créeme nada libera más que cancelar planes cuando tu alma te pide sofá y una serie de Netflix.

Otra pregunta que me hago es ¿ Serà posible pasar de la competencia a la complicidad?

Y para algunas , va pasando de moda eso de ver a otras mujeres como competencia. ¡Poco a poco desgraciadamente, pero seguimos!

Ahora lo nuestro es la sororidad, el apoyo, la carcajada compartida y el yo también pasé por eso. Se que todas no vamos a la misma velocidad, y seguro que te llega a la mente alguna que lo dice, pero no lo practica, ¡tranquila! Que de tanto repetirlo se le va a grabar en el cerebro y algún día se lo creerá de verdad.

Porque cuando una brilla, no apaga a las demás alumbra el camino. Y eso, amigas, es pura magia.

Además, dime que no es mucho más divertido celebrar juntas que criticarnos en silencio mientras fingimos naturalidad con la ceja levantada.

Y es que hoy el éxito se siente diferente. Ya no se trata de subir más alto, sino de sentirse más ligera.

De vivir con calma, reírse de los errores y entender que no hace falta tenerlo todo resuelto para estar bien.

Porque la vida no es un examen, y nosotras no somos robots multifunción (aunque lo parezcamos algunos días).

Así que sí, estamos renaciendo. Y lo estamos haciendo a nuestra manera con algo de humor, con amor propio, con ganas de vivir bonito y con la certeza de que ser feliz también cuenta como meta.

Como ya te he dicho, quiérete, valórate y no se te olvide que solo tu sabe lo que realmente quieres y lo que te hace feliz.

Te quiero siempre

Sara Pastor, una mujer que no caduca.

 

 
 
 
bottom of page